Sobre Defenders

Nuestra historia

Defenders of the Christian Faith Movement es un movimiento evangélico comprometido a plantar iglesias, equipar líderes y proclamar el Evangelio de Jesús.

Fundado en 1945 por los Dres. José y Gloria Hernández, el Movimiento Defensores de la Fe Cristiana existe para cumplir la Gran Comisión. Desde entonces, el Movimiento Defensores ha fundado iglesias en Estados Unidos y México, con esfuerzos ministeriales que abarcan Centroamérica y Sudamérica, Europa y África. A lo largo de nuestra historia, Dios ha usado fielmente a los miembros de Defensores para capacitar ministros y construir iglesias saludables. Unidos por un amor compartido por la Palabra y por los demás, nos mantenemos enfocados en lo más importante: defender la fe y expandir el Reino.

Al mirar hacia el futuro, nos comprometemos con la visión que Dios puso en el corazón de nuestros fundadores. Las generaciones pueden cambiar, los métodos pueden evolucionar, pero nuestra misión sigue siendo la misma. Los invitamos a unirse a nosotros, servir junto a nosotros y ser parte de lo que Dios sigue haciendo a través de este movimiento.

"Queridos hermanos, he deseado intensamente escribirles acerca de la salvación que tenemos en común. Ahora siento la necesidad de hacerlo para rogarles que sigan luchando vigorosamente por la fe encomendada a los creyentes una vez y para siempre."

Judas 3, Nueva Versión Internacional

Nuestro Propósito

Cumplir la Gran Comisión llevando el mensaje del Evangelio de nuestro Señor Jesucristo a toda persona, donde sea posible. Fundar y supervisar iglesias, ministerios y organizaciones que se establezcan en todo Estados Unidos. Patrocinar instituciones como campamentos de verano, seminarios y otras actividades e instituciones que puedan surgir en el futuro y que sean aprobadas por la Junta Directiva.

Nuestra Misión

Empoderar a las iglesias, ministerios y organizaciones afiliadas, capacitando a sus laicos, pastores y ministros para ganar y formar a la próxima generación de creyentes.

Nuestra Visión

Como Defensores, elegiremos invertir los recursos necesarios para asegurar que: cada iglesia reciba apoyo en su esfuerzo por difundir el Evangelio; cada pastor esté preparado para guiar a la congregación; y cada miembro sea animado a fundar nuevas iglesias, ministerios y organizaciones.